La paradoja del mentiroso

Según la RAE una paradoja es un hecho o una expresión que son aparentemente contrarios a la lógica.

En esta entrada voy a hablar de una paradoja que ha dado mucho de sí a lo largo de la historia y que muchos autores han utilizado en sus obras, la paradoja del mentiroso.

1Epiménides fue un legendario poeta griego que vivió en Creta hacia el siglo VI aC. A este poeta se le atribuye una frase que da pie a una contradicción lógica si se admite que los mentirosos mienten siempre mientras que los veraces (llamaremos así a quienes no son mentirosos) siempre dicen la verdad. La frase que se le atribuye es: «Todos los cretenses son mentirosos», sabiendo que él mismo era cretense… ¿decía Epiménides la verdad? En realidad esta frase no puede ser verdad ya que, de ser así, el propio Epiménides sería un mentiroso y por tanto habría mentido al decir la frase lo cual impide que sea cierta pero, por otro lado, no puede ser falsa ya que, de serlo, los cretenses serían veraces y también lo sería Epiménides. (Admito que es relativamente sencillo encontrar el error en esta paradoja)

A los antiguos griegos les tenía perplejos que enunciados de apariencia perfectamente clara no pudieran ser ni verdaderos ni falsos sin contradecirse a sí mismos. El filósofo Crisipo escribió seis tratados acerca de la paradoja del mentiroso aunque ninguno de ellos ha llegado hasta nuestros días. Incluso el Nuevo Testamento reproduce las palabras de Epiménides aunque no sabemos si se hizo consciente de la paradoja implícita en ellas.

Existen infinidad de variantes. Distintas formas de la paradoja del mentiroso han merecido papel central de varios cuentos, por ejemplo, en Told Under Oath, de Lord Dunsany. En este cuento Dunsany conoce a un individuo que declara bajo solemne juramento que la historia que va a referir es toda la verdad y nada más que la verdad.

Según el cuento, este hombre se tropezó con Satanás en una fiesta y cerró con él un trato. Acordaron que el hombre, quien hasta entonces había sido el peor de los jugadores de golf de su club, haría siempre hoyo de un golpe. Tras cierto número de hoyos a la primera los demás jugadores llegaron a convencerse de que el sujeto se las apañaba para hacer trampa, y lo expulsaron del club. El cuento termina cuando Dunsany le pregunta qué exigió Satanás a cambio de tan extraordinario don. Contesta el hombre: «Extirpó de mí las capacidad de nunca más decir la verdad».

Esta paradoja del mentiroso sin duda atrapa… A continuación, voy a dejar aquí algunas de sus versiones más sencillas y es que cuando una frase habla de sí misma se eliminan todas las ambigüedades y se ve todo más claro…

21

 

Por último, no podía cerrar esta entrada sin aplicar esta paradoja a Disney y a su mentiroso más famoso… Pinocho!! ¿Qué ocurriría si Pinocho afirmase «Me va a crecer la nariz»?

pinocho

Si esta frase fuese cierta le crecería la nariz, pero no debe crecerle cuando dice la verdad. En cambio, si no le creciese la nariz tras dicha afirmación esa afirmación sería mentira por lo que debería crecerle…

 

 

Bonito misterio el de las paradojas =) 

Un comentario en “La paradoja del mentiroso

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.